El amor se fue, se va, se escapa con el tiempo hacia otro lugar; se convierte en emigrante, palpitante de aventuras en gitano sin patria ni ataduras; se va el amor en su empeño de ser libre, arrastrado por el viento por su misma majestad; se va el amor en busca de nuevos fueros que lo hagan estremecer, darse cuenta de su grandeza y poder renacer; se va el amor por la costumbre, monótona y ruin que lo destruye, acaba. Por eso siempre huye, se va, ya no está aquí, se va el amor para revivir.
Antonio Malaver Hernandez 05-02-2016
No hay comentarios:
Publicar un comentario