Acurrucame en tu alma por un instante para retomar fuerzas y resurgir;
acogerme despacio para sentir tu fuerza como impregna la mia para lucir;
cobijame de ternura para respirar aires de un nuevo inicio y continuar
deslumbrame con tu esencia para comprender cómo es la luz divina de amor y fe.
Atrapame sutilmente, mantenme en el paisaje ideal para disfrutar
de los parajes de ensueño que remontan a amar.
Antonio Malaver Hernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario