domingo, 31 de octubre de 2010

Ocasos

En este ocaso, un diluvio de recuerdos
eres tan perfecta eres tan tu misma
Y cada momento vive, se llena de tu esencia
que no cabe en cada rincón.
Desdoblo la hoja de tu bitácora
y los rumbos son tantos y tan extensos
que no alcanzo tu mano,
te me pierdes en la línea
sutil y tenue del horizonte.
Te me antojas tan dulce
y apetecible a cada instante,
deseo saciarme de ti
bebiendo tu alma en mi;
me llevas y transportas en vuelo infinito,
el universo para ti no tiene límites,
no existen fronteras a las cuales no llegues
y rebases el límite
para construir los mundos que más te plazcan.
Cuando tocas la nada
surge una luz que es estrella
y los planetas la siguen, la veneran y la abrazan.
No te puedo detener,
sólo lo logro en mis recuerdos,
en mi imaginación y en el tiempo,
las preguntas se sumergen
todas en las respuestas
infinitas de su misma existencia
entonces esa ambivalencia de procesos
me conducen a una respuesta,
que lleva tu nombre, siempre,
converjo allí donde tu emerges en mi...

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